
-No sé como ni por qué ha ocurrido, pero creo que estaba escrito que
yo debía venir aquí -dijo él-. Para conocerte. Durante años he echado de menos
algo en mi vida, pero no sabia qué era. Y ahora lo sé.
Ella cerró los ojos.
-Yo también -susurró.
Él le besó el pelo y luego apoyó la mejilla en su cabeza.
-¿Me echarás de menos?
Adriene se obligó a sonreír.
-Cada instante de mi vida.
yo debía venir aquí -dijo él-. Para conocerte. Durante años he echado de menos
algo en mi vida, pero no sabia qué era. Y ahora lo sé.
Ella cerró los ojos.
-Yo también -susurró.
Él le besó el pelo y luego apoyó la mejilla en su cabeza.
-¿Me echarás de menos?
Adriene se obligó a sonreír.
-Cada instante de mi vida.
4 comentarios:
Ahí, en el centro del corazón, como una espina que no podrá quitarse nunca.
Un beso :]
Despedirse suena mejor cuando el se queda dormido por hipotermia en el mar antartico y ella flotando sobre un trozo de madera y grita: Jack, jack.
Ja.
Mosca
gran post.
por cierto! usé la imagen de grr para un layout, pero linkee of course!para que todos mis lectores vengan a verte! un saludo
Me encanto tu blog :) enserio, me re gusto. Sobre todo eso que dice quienes estan visitando tu blog de distintas partes, esta muy bueno.
Un beso:)
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